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SONIC, EL ERIZO AZUL DE LOS VIDEOJUEGOS PARTE 2

Seguimos con nuestro amigo Sonic y nos vamos a mediados de los 90. En esta época Sega quería innovar un poco con el personaje, así que fueron apareciendo juegos de plataformas un poco más atípicos, con nuevas mecánicas y personajes secundarios con un mayor protagonismo.

También fue una época marcada por un cambio generacional importante en el mundo de las consolas. Los sistemas de 32bits irrumpían con fuerza y Sega tenía a su erizo como una baza fundamental para hacer frente a la competencia. ¿Fue suficiente? Lo veremos a continuación.

Knuckles’ Chaotix

  • Compañía: Sonic Team
  • Año: 1995
  • Género: Plataformas
  • Plataforma: Mega Drive 32X

Era de suponer que Sega no dejaría de lado a su flamante complemento de 32bits para Mega Drive, por lo que estaba claro que algún juego de Sonic aparecería. Para sorpresa de muchos no fue exactamente así al aparecer un cartucho de plataformas protagonizado nada más y nada menos que por Knuckles.

Así pues Knuckles, ese personaje tan molón que conocimos en Sonic the Hedgehog 3, es el indiscutible protagonista de Knuckles’ Chaotix (Chaotix a secas en Japón). Este título plataformero, que cuenta con mecánicas interesantes dentro de la saga, apareció en exclusiva para Mega Drive 32X.

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Knuckles y Espio codo con codo para detener a Robotnik

La historia de este cartucho nos cuenta que una isla nueva apareció en el mar tras lo ocurrido en Sonic & Knuckles. Robotnik la descubrió y allí encontró uno de los anillos del caos. Construyó una nueva base con el fin de encontrar el resto de los anillos, y de paso secuestra a unos colegas de Knuckles. Nuestro amigo descubre esta fechoría e irá a por Robotnik para poner fin.

Al parecer Knuckles está conectado con sus amigos mediante un anillo muy poderoso, por lo que puede usar sus habilidades aunque ellos estén secuestrados. De esta manera y aparte de Knuckles contamos con Vector el cocodrilo, Espio el camaleón, Charmy la abeja y Mighty el armadillo. Además hay otros dos robots llamados Bomb y Heavy, desertores de Robotnik y coleguillas que nos echarán una mano.

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Mucho colorido y mecánicas nuevas con personajes como Vector, el simpático cocodrilo que véis en esta captura

Y es que esto del anillo de poder es lo más original que vamos a ver en Knuckles’ Chaotix. Cada uno de los personajes lleva el suyo y ambos están unidos por un cordón invisible. Esto nos permitirá utilizar dos personajes al mismo tiempo, usándolos para realizar acciones conjuntas tales como abrir interruptores, trepar o usar las habilidades únicas de cada personaje en nuestro beneficio.

Al principio nos costará un poco hacernos con esta mecánica de usar dos personajes simultáneos. Para remediarlo el juego nos propone un tutorial al principio que nos explica las cosas básicas que podemso hacer. Poco a poco nos iremos haciendo al sistema de control y descubriremos un entretenidísimo y original videojuego de plataformas.

Contamos con un total de siete divertidas, coloridas y enrevesadas fases, además de dos fases de bonus. Si bien todo el juego cuenta con gráficos 100% realizados con sprites, las fases de bonus son completamente tridimensionales y poligonales y de paso bastante difíciles de superar.

Knuckles’ Chaotix cuenta con un apartado técnico que disfruta de las bondades del 32X. Mucho colorido y efectos de zoom y escalado lo hacen un título muy vistoso. Por otra parte cuenta con un sonido que acompaña perfectamente, muy en la línea de los Sonic de toda la vida y una jugabilidad estupenda y diferente a lo visto anteriormente.

Estamos ante un juego muy incomprendido. Parece que Sega se olvidó de él y lo enterró bien hondo, pues nunca ha aparecido en ninguna recopilación retro. Y es una lástima, pues nos estamos perdiendo un juego muy divertido y diferente que mereció mucha más atención por parte de todos. Menos mal que la emulación puede remediar esto.

Tails Adventure

  • Compañía: Aspect
  • Año: 1995
  • Género: Plataformas
  • Plataforma: Game Gear

Vamos con otro exclusivo, y de paso otro título que no está protagonizado por Sonic. Hablamos de Tails, el zorro de las dos colas que conocimos en Sonic the Hedgehog 2 y que protagonizó dos juegos para la consola portátil Game Gear. De los dos títulos uno es de plataformas y se llama Tails Adventure.

La historia del juego nos dice que Tails se va de vacaciones a su isla favorita, pero allí se monta la marimorena por culpa de unos pajarracos que quieren liarla pardísima. En la versión japonesa se habla de esmeraldas del caos y de un pájaro muy malo, pero el desarrollo es el mismo en todas las zonas.

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Esta nueva aventura de Tails resulta ser muy completa

Dejando de lado las diferencias argumentales entre versiones, lo cierto es que Tails Adventure es también uno de sos cartuchos que pasaron bastante desapercibidos. Es una lástica porque estamos delante de un juego de plataformas que mezcla elementos aventureros y roleros, algo que también le sienta muy bien a estos spin-off del amigo Sonic.

A nuestra disposición tenemos a un Tails que puede volar gracias a su cola y lanzar bombas contra sus enemigos. Esto logra una jugabilidad mucho más pausada, alejándonos mucho de lo que vimos en Sonic the Hedgehog 2. Pero una cosa no quita la otra y lo cierto es que aquí Tails también se controla estupendamente.

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Tails vuela y lanza bombas, ¿qué más podemos pedir?

Nuestra misión la llevaremos a cabo por toda la isla. Tendremos un mapeado a nuestra disposición para poder explorar como queremos, pudiendo repetir incluso algunos niveles para poder recoger todo lo que necesitamos para superar el juego. En este aspecto Tails Adventure es un juego bastante largo.

Tendremos que superar un total de 12 fases distintas. Nueve de ellas tendrán lugar por la isla, atravesando bosques, cuevas o ruinas, y en ellas deberemos recoger una serie de objetos si queremos avanzar. Estas fases son muy plataformeras y hay que explorarlas muy bien.

Por otro lado tenemos dos niveles submarinos a bordo de un batiscafo con el que disparar a placer, otorgándole más variedad al juego. Por si fuera poco hay un nivel aéreo en el que manejaremos también a nuestro pequeño submarino, que por lo visto también vuela. Y para rizar el rizo también contamos con un importantísimo robot lanza bombas, muy necesario para acceder a ciertas zonas.

Las coloridas capacidades de la Game Gear logran que Tails Adventure sea un juego muy vistoso, de lo mejorcito en la portátil. El colorido y la definición de sus personajes destacan muchísimo. Eso sí, lo que más destaca es la variedad de géneros que nos ofrece, dejándonos uno de los cartuchos más completos para este sistema.

Como véis este Tails Adventure es cosa seria, pero de nuevo estamos ante un juego que no recibió suficiente atención en su momento. Por suerte y a diferencia de Knuckles’ Chaotix, este sí se incluyó en recopilatorios como Sonic Gems Collection, además de estar disponible para descarga en Nintendo 3DS.

Sonic Labyrinth

  • Compañía: Minako Giken
  • Año: 1995
  • Género: Plataformas
  • Plataforma: Game Gear

Por fin volvemos a hablar de Sonic, y de paso también hablaremos de otro exclusivo para Game Gear. Sonic Labyrinth es un título de plataformas en perspectiva isométrica que nos podría recordar (salvando las distancias, claro) a ese SegaSonic the Hedgehog que vimos en nuestro artículo anterior.

Aquí Robotnik no tenía otra cosa mejor que hacer y le roba a Sonic esas zapatillas tan chulas que tiene. El hurto en cuestión hace que Sonic pierda gran parte de la velocidad que lo caracteriza, así que tendrá que volver a reunir las dichosas esmeraldas del caos para derrotar al malvado de turno y recuperar sus zapas.

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Estos son los laberintos que Sonic nos propone en Game Gear

Ya véis que los programadores no se estrujaron mucho los sesos para ofrecernos un argumento. Aquí lo que importa es que tenemos un juego de Sonic diferente, con una perspectiva y un desarrollo muy meritorio en una consola como Game Gear. No obstante también estamos ante uno de los juegos más sosainas del erizo azul. Veamos porqué.

Como su propio nombre indica en Sonic Labyrinth vamos a movernos por laberintos. Tenemos cuatro a nuestra disposición: el cielo, el mar, la fábrica y el castillo, y cada uno cuenta con una ambientación diferente que tampoco es para tirar cohetes.

Cada laberinto se compone de diferentes fases, cada una con una llave que debemos encontrar para poder pasar al siguiente nivel. Por supuesto al final de cada laberinto nos espera el jefe final de turno, al que deberemos derrotar si queremos avanzar, claro está. De propina también hay alguna que otra fase de bonus y algún que otro nivel oculto perdido.

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Todo tiene una estética única, sin embargo la velocidad puede jugar una muy mala pasada

Hasta aquí todo más o menos bien. Los niveles están plagados de enemigos y elementos interactivos que nos pueden impulsar (o hacer la puñeta, según se mire), tales como resortes, cañones que nos lanzarán a otra parte del escenario o elementos propios de las mesas de pinball como los «flippers».

¿Y dónde está el problema? Al parecer Robotnik es un tipo listo y eso de robarle las zapatillas tiene sentido. Sonic se mueve como un viejo reumático y toca tirar de su famoso movimiento «spin dash» casi de manera constante si queremos jugar con un poquito de ritmo. Esto no es todo lo preciso que nos gustaría y es algo que afecta enormemente a la jugabilidad.

No es un mal juego, ni mucho menos. Tiene ideas interesantes y un apartado técnico a la altura de la consola, pero su jugabilidad lastra bastante la esencia veloz de los juegos de Sonic. Eso sí, no da tiempo a aburrirse porque Sonic Labyrinth puede acabarse en un santiamén y no es tampoco muy desafiante.

Si os mola igual sigue disponible para Nintendo 3DS para descargarlo, pero tampoco podemos recomendarlo. ¿De qué sirve tener ideas interesantes si luego no se pueden ejecutar como es debido? Pues eso.

Sonic 3D: Flickies’ Island

  • Compañía: Traveller’s Tales
  • Año: 1996
  • Género: Plataformas
  • Plataformas: Linux, MAC, Mega Drive, PC Windows, Saturn

Seguro que os suenan los flickies, esos pájaros azules tan simpáticos que surgieron del vestusto plataformas de Sega llamado Flicky. Pues bien, estos simpáticos animales aparecen en varios juegos de Sonic y tienen bastante peso en Sonic 3D: Flickies’ Island (Sonic 3D Blast en Estados Unidos).

En esta nueva aventura de Sonic, el amigo Robotnik viaja a la isla de los flickies para hacer de las suyas mientras busca las esmeraldas del caos de los güitos. Robotnik observa que esos pájaros pueden transportarse entre dimensiones usando una serie de anillos, así que decide crear trampas para cogerlos y usarlos para construir robots. Sonic y sus amigos deben de impedirlo.

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Posiblemente estemos ante el cartucho que más exprime a Mega Drive

El estudio Traveller’s Tales tiene la culpa de la creación del primer Sonic que apareció en una consola de 32bit, es decir, para la Saturn. Sin embargo también fue uno de los últimos juegos que apareció en Mega Drive. Fue muy popular en ambas consolas pero resultó ser un título algo polémico con opiniones encontradas.

Para empezar tampoco estamos ante el típico juego de Sonic porque, al igual que Sonic Labyrinth, Sonic 3D: Flickies’ Island se desarrolla en una perspectiva isométrica. Esto por una parte no es malo, ya que nos abre todo un abanico de nuevas mecánicas, pero por otro lado afecta bastante a la veloz jugabilidad que caracteriza a los juegos de Sonic.

Bien, como decíamos antes, Sonic tiene que detener la barbarie que prepara Robotnik. Para ello y en cada nivel tendremos que rescatar a una serie de flickies de forma obligatoria si queremos pasar de fase, y para ello habrá que destruir a un puñado de robots mientras encontramos la salida y los llevamos a su respectivo anillo.

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La versión para Saturn se aprovecha de un hardware superior, y eso se nota

Y todo a lo largo 8 zonas, con tres fases cada una y su temido enemigo final. También contamos con espectaculares fases de bonus, siendo en Mega Drive lo mejor que hemos visto en la consola a nivel gráfico, con gráficos renderizados moviéndose a toda velocidad. Estas últimas fases en Saturn también molan y están hechas 100% con gráficos poligonales texturizados.

Sonic 3D: Flickies’ Island resulta francamente espectacular, con unos gráficos pre-renderizados que en en su día quitaban el hipo (la intro en Mega Drive es algo inimaginable). Fue la despedida del erizo azul más digna que tuvo Mega Drive, y un buen comienzo para Saturn (también salió en PC y mola tanto como el de Saturn). Todo esto tiene sus sombras y vamos a ver porqué.

En su día, la prensa especializada puso el juego por las nubes. Cierta publicación otorgó una nota de 99 sobre 100 a la versión para Mega Drive, poníendolo a la altura del mismísimo Donkey Kong Country, que salió un par de años antes en Super Nintendo. No nos engañemos, Sonic 3D: Flickies’ Island es muy buen juego, pero tiene una jugabilidad raruna que hace que no merezca tanta alabanza.

Quizá su espectacular apartado técnico (especialmente en Mega Drive) tuvo buena culpa de esas opiniones tan favorables, pero es un título que visto hoy en día desde otra perspectiva deja un sabor un tanto agridulce. Su jugabilidad le resta la espectacularidad que sí tenía, por ejemplo, la primera trilogía para Mega Drive.

Resumiendo. Sonic 3D: Flickies’ Island es un juego brillante en muchos aspectos. Estruja la Mega Drive al límite y nos enseña lo que Saturn podría hacer en un principio. Sí, se puso toda la carne en el asador y el resultado es bueno, pero se ve que Sonic no funciona demasiado bien en una perspectiva isométrica, ya que pierde parte de la esencia de lo que es el veloz erizo azul de Sega.

Sonic Blast

  • Compañía: Aspect
  • Año: 1996
  • Género: Plataformas
  • Plataformas: Game Gear, Master System

El último juego de Sonic que se desarrolló para Game Gear prometía ser una despedida por todo lo alto. Aspect, desarrolladora de casi todos los juegos de Sonic para Game Gear, nos trajo un título claramente inspirado en Sonic & Knuckles. La novedad más llamativa era la inclusión de gráficos pre-renderizados en la portátil de Sega. Veamos qué tal salió la cosa.

Sonic Blast (G Sonic en Japón) nos cuenta que Robotnik ha vuelto a crear una nueva isla, como no, para recuperar las esmeraldas del caos. Sonic y Knuckles ven el panorama y deciden frenarlo, pero entre los dos ha surgido una especie de amistad competitiva, por lo que ambos compiten para ver quién de los dos se ceba con Robotnik en esta ocasión.

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Ahí vemos a Kuckles pre-renderizado en Game Gear

Lo dicho, el juego es un plataformas de Sonic de la vieja escuela, por lo que aquí no vamos a encontrar experimentos raros ni nada de eso. Recorreremos cinco zonas, divididas, como siempre, en tres actos, cada uno con su enemigo final a modo de engendro creado por Robotnik y todo eso. También hay fases ocultas y fases de bonus. Hasta aquí nada raro.

La novedad principal, aparte de los gráficos, reside en la posibilidad de escoger entre Sonic o Knuckles, teniendo dos personajes con habilidades diferenciadas entre sí. Por lo demás, como ya hemos dicho, es un juego que apuesta por un desarrollo clásico y no tiene novedades destacables, algo que muchos fans seguro que agradecen.

Como decimos, estamos ante un cartucho que destaca a nivel gráfico. Todo está realizado con gráficos pre-renderizados y los personajes son muy grandes con respecto a la pantalla. ¿El problema? Que las animaciones no son muy buenas y nuestros amigos son bastante estáticos. El conjunto en general no se mueve mal pero el resultado final puede ser algo feote.

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Sonic Blast también se mueve genial en Master System pese a un menor colorido

Por otra parte, en 1997 los brasileños TecToy se animaron y sacaron una conversión para su querida Master System. Aquí se aprovecha la consola de sobremesa al límite y se ofrece el mismo aspecto que en Game Gear, con personajes algo más pequeños (se agradece), pero con un colorido menor, ya que la paleta de Master System es inferior a la de su hermana portátil.

Dejando los gráficos de lados, Sonic Blast se juega bastante bien. Como decimos se mueve rápido y conserva la jugabilidad que hizo grande a títulos anteriores. Quizá es un juego con poca originalidad, pero tras ver cosas como Sonic Labyrinth se agradece volver a juegos con un sabor mucho más clásico.

Sonic Blast está disponible en Nintendo 3DS y recopilatorios como Sonic Mega Collection Plus, al menos en cuanto se refiere a la versión para Game Gear. La versión de Master System no se ha recopilado en ningún sitio, por lo que hay que tirar de emulación o tener el cartucho original, que escaso y bastante caro.

Sonic tuvo otra despedida digna en sistemas como Game Gear y Master System. No es el mejor juego de la saga y puede resultar algo feo gráficamente, pero por otra parte tiene un sabor clásico con un apartado técnico muy novedoso en Game Gear e impensable en una consola de 8bit como Master System.

Sonic Jam

    • Compañía: Sonic Team
    • Año: 1997
    • Género: Recopilatorio
  • Plataformas: Game.com, Saturn

Vamos a terminar con Sonic Jam. Sí, es cierto que estamos ante un recopilatorio de todos los juegos aparecidos en Mega Drive para la consola Saturn (también salió en la infame Game.com), pero vamos a explicar porqué lo hemos incluido en esta selección de juegos de plataformas de Sonic.

Recordemos que el único juego de plataformas puro y duro de Sonic aparecido en Saturn fue Sonic 3D: Flickies’ Island. El juego de carreras Sonic R y este Sonic Jam completan las apariciones del erizo azul en Saturn. ¿Es que nunca llegó a salir un juego de Sonic completamente 3D en Saturn?

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Sonic Jam nos hizo soñar con el verdadero Sonic 3D para Saturn

La respuesta es no porque Sonic Xtreme, que así se llamaría el primer Sonic completamente en 3D, fue cancelado. Suponemos que el proyecto fue transformado en el Sonic Adventure de Dreamcast (lo veremos en el próximo reportaje), así que en este sentido Saturn se quedó a dos velas.

El motivo de poner este juego aquí es el espectacular mini juego que se incluye a modo de extra. Ahí vemos a un Sonic y su entrono compeltamente en 3D, para poder saltar, recoger anillos e interactuar como si de un verdadero Sonic en 3D se tratara. Esto demuestra que Saturn sí podía con un juego así, callando alguna que otra boca.

Solo por esto ya merece la pena echar un vistazo a esta recopilación. Todo se mueve de manera fluida a una velocidad más que aceptable, haciéndonos soñar con el juego que Sega nunca hizo para una consola que sí lo merecía. Sólo tenéis que ver la captura y el vídeo que acompaña a esta reseña para haceros una idea de lo que hablamos.

En fin, miraremos más al futuro en nuestro próximo artículo y nos meteremos de lleno en los verdaderos Sonic tridimensionales, además de ver cómo Sega sacaba juegos para otras consolas de la competencia.

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