Eso de tocar un clásico que está bien e intentar adaptarlo a mecánicas modernas no suele salir bien. El caso de Bomberman: Act Zero para Xbox 360 es un buen ejemplo de lo que no hay que hacer, pero antes de ese hubo otro parecido que tiene el nombre de Space Invaders: Invasion Day.
Exacto, Space Invaders: Invasion Day fue un intento de adaptar el clásico de Taito a mecánicas y sistemas actuales en la época. Conocido como Space Raiders en su Japón natal y Estados Unidos, este intento de juego fue hecho por la propia Taito y salió en 2002 para PlayStation 2, llegando en 2003 al Viejo Continente de la mano de Sammy. Ese mismo año también salió en GameCube y apareció en el mercado americano en 2004.

El argumento, básicamente, nos cuenta que, en una ciudad sin nombre, unos objetos con forma de platillo volante asoman en el horizonte. Esos platillos comienzan a disparar y de repente surgen montones de seres verdes, confirmando una invasión alienígena en toda regla. Para detener la invasión tenemos a tres personajes: Justin, Ashley y Naji. Con ellos intentaremos salvar nuestro hogar.
Una vez que hemos escogido a nuestro personaje favorito, los lanzamos al modo historia de Space Invaders: Invasion Day. Este modo está formado por seis fases que se dividen en distintas oleadas, además de su correspondiente jefe final. Cada oleada dura unos pocos minutos, pudiéndose superar sin demasiado esfuerzo en los primeros compases (más adelante la cosa cambia).
Y ya es aquí cuando comenzamos a verle las costuras a este juego: su planteamiento. Como sabéis, en el clásico Space Invaders movemos nuestra nave de izquierda a derecha y disparamos al bloque de extraterrestres que se encuentra en la parte superior de la pantalla. Pues bien, Space Invaders: Invasion Day sigue el mismo esquema.

Nuestro personaje se mueve solo de izquierda a derecha, nada más, y dispararemos a los enemigos que vienen desde arriba. Aquí, la perspectiva cambia al ser un juego con un desarrollo en 3D, pero a priori, se intenta capturar la misma esencia que en los clásicos. Y sin duda alguna esto es un tremendo error.
No hay nada malo que decir del Space Invaders original. Sus mecánicas eran apropiadas y meritorias para la época, siendo un juego que todavía se puede disfrutar hoy en día. Lo que no se puede pretender es adaptar mecánicas ya desfasadas en un título lanzado en 2002, pues se corre el riesgo de que el desarrollo resulte repetitivo y poco satisfactorio, y eso es lo que ha pasado con este lanzamiento.
Sí, tendremos distintos ítems que aparecerán por el escenario a medida que derrotemos enemigos o disparemos a cierta «navecilla». Estos nos darán disparos más potentes u otras habilidades como inmunidad o mayor velocidad. También podremos lanzar bombas que acabarán con buena parte del grueso en pantalla. El problema está en la jugabilidad, cuya respuesta a los mandos no es la mejor y el desarrollo es bastante repetitivo y tedioso.

Podemos rodar por el suelo para esquivar proyectiles enemigos, pero no es suficiente, ya que habrá ocasiones en las que esquivar al enemigo se nos antoja prácticamente imposible. Y es que hay algún que otro momento bastante difícil. Mención especial a los jefes de fin de fase, que pueden resultar bastante duros de pelar.
A pesar de todo, Space Invaders: Invasion Day, intenta apostar por elementos más modernos. A parte de la intro, realizada con CGI, entre fase y fase tenemos escenas hechas con el motor del juego en las que nos intentan contar una historia. No esperéis una narrativa profunda, esto es una invasión alienígena y hay poco que nos pueda sorprender. Pero bueno, se alaba este intento a pesar de, como ya hemos dicho, su repetitivo desarrollo.

También tenemos un modo para dos jugadores simultáneos con el que podemos pasar algunas fases junto a otra persona. El problema es que este modo no está disponible en el modo historia principal, algo que hubiese sido de agradecer y completaría la propuesta. Una propuesta escasa en modos de juego que se nos puede terminar muy pronto.
Space Invaders: Invasion Day tampoco es un título espectacular en lo técnico. Los gráficos ya estaban un poco desfasados en ese momento, con modelados que cuentan con una carga poligonal insuficiente. Vamos a ver, no se mueve mal, pero hay ocasiones en las que el número de frames también es escaso, afectando negativamente a la jugabilidad.
Por otra parte, los escenarios están bastante vacíos. Cuentan con elementos destructibles, pero son pocos y la acción se limita únicamente a disparar a los bichos. Bichos que, por otro lado, dejan bastante que desear. A pesar de inspirarse en los originales, huyen de su simpatía para parecer más «realistas», pero no están demasiado inspirados. Y los jefes de fin de fase, pese a contar con un buen tamaño, tampoco son gran cosa. Además, sus movimientos tampoco son para tirar cohetes. En cuanto al aspecto sonoro, Space Invaders: Invasion Day tampoco destaca. Tanto la música como los efectos pasan bastante desapercibidos.

Un aspecto curioso es que el juego, al menos en su versión para PlayStation 2, que es a la que hemos jugado, viene con textos en castellano. Estos textos, cuando terminamos cada una de las oleadas, inexplicablemente, se transforman en italiano, igual que ocurre con los manuales de artículos chinos de dudosa calidad. Pero bueno, sobre esto ya nos advirtieron Los Simpson.
Lo que está claro es que Space Invaders: Invasion Day es uno de estos juegos que nunca tendrían que haber visto la luz. No se puede adaptar un clásico a tiempos modernos copiando el mismo esquema jugable, pues se corre el riesgo de que sea repetitivo y no guste, y así ha sido. Quizá por eso se llamó Space Raiders en otros territorios, para que no se relacionara con el mítico «marcianitos» de Taito.