No, no nos habíamos olvidado, Loom tenía que estar en Pixelmaniacos. La mítica aventura gráfica para ordenadores de LucasFilm Games, protagonizada por Bobbin Threadbare, es pura magia. La hemos estado degustando para ofreceros una reseña realizada con cariño y pasión hacia este tipo de juegos.
Nos traslados al año 8021. Como decimos, el protagonista es Bobbin Threadbare, un joven miembro del Gremio de los Tejedores que cuenta con poderes mágicos gracias al buen hacer de la hechicera Hetchel, quien lo tiene bajo su tutela, ya que Bobbin es huérfano.

El día que Bobbin cumple 17 años, es convocado al consejo de sabios. Los sabios, que controlan el poder de un telar mágico con el que pueden llegar a tejer el propio universo, lanzan acusaciones sin fundamento contra el bueno de Bobbin. Hetchel sale en su defensa pero, a partir de este punto, comienzan a ocurrir ciertas cosas que hacen que los ancianos abandonen su hogar.
Y es ahí cuando Bobbin tendrá que hacer uso de sus habilidades mágicas y de sus dotes deductivas, enfrentándose a la mayor aventura de su vida. Recorrerá los diferentes gremios que pueblan el mundo y aprenderá mucho sobre ellos, tanto que será capaz de salvar al mundo del horrible destino que lo aguarda.
Esto es a grandes rasgos el comienzo de Loom («telar» en inglés), famosa aventura gráfica diseñada por Brian Moriarty para LucasFilm Games. Juego lanzado en 1990 para PC, Amiga, Atari ST, MAC y el Commodore CDTV, llegando un poco más tarde al ordenador japonés FM Towns y a la consola PC Engine CD o Turbo CD.

De nuevo, Loom utiliza al famoso motor SCUMM que inauguró el abuelo Maniac Mansion. Eso sí, no esperéis en Loom el típico menú con acciones tipo «abrir», «empujar» o «hablar». Aquí lo que tendremos es un pentagrama con algunas notas en las que debemos hacer click para realizar diferentes tipos de hechizos. Esto lo haremos con el bastón mágico que Bobbin posee y la verdad es que tiene bastante miga.
Para empezar, al principio del juego, Hetchel nos dejará un libro de hechizos que debemos recoger. Este libro de hechizos es la versión digital del libro de hechizos físico que incluye el juego original. En él iremos apuntando las diferentes combinaciones de notas que vamos aprendiendo para realizar ciertos hechizos. Y esto es muy importante, ya que sin tener esta referencia será muy difícil avanzar en el juego. Además, los patrones son diferentes en cada partida.
Como decimos, los patrones de los hechizos se realizan haciendo click en la nota del pentagrama que tenemos en nuestro menú. Cada hechizo consta de cuatro notas e iremos descubriendo nuevas notas a medida que avanzamos. Comenzaremos solo con tres, pero pronto iremos aumentando la cantidad hasta llegar al tope, que es de ocho notas.

Los diferentes patrones nos harán realizar ciertas acciones como convertir la paja en oro, retorcer objetos, asustar o hacernos invisibles. Lo curioso es que, si ejecutamos el patrón de forma inversa, haremos la acción contraria a la principal. Por ejemplo, si hay algo abierto y queremos cerrarlo, hay que ejecutar el patrón que corresponde al comando «abrir» y lo que hará será «cerrar», así de fácil.
Cabe destacar que Loom posee tres niveles de dificultad que alteran esta mecánica de hechizos. En el modo «práctica», se ven en pantalla las notas que están sonando. Para el modo «estándar», las notas solo suenan y se iluminan en el pentagrama. Por último, en el caso más difícil, el modo «experto», solo escucharemos las notas, no tendremos ninguna referencia gráfica de lo que vamos a ejecutar. Esto ya es a gusto de cada uno, puesto que no influye en el desarrollo general del juego.

Decíamos al principio que Bobbin se mueve por los diferentes gremios que pueblan el mundo. Ya hemos mencionado que nosotros pertenecemos al Gremio de los Tejedores, así que, cuando salgamos de nuestros dominios, visitaremos otros gremios y conoceremos a diferentes personajes a lo largo de la aventura. Estos gremios serían los Pastores, los Cristaleros, los Herreros y los Clérigos.
Y, a medida que avanzamos y vamos hablando con los diferentes personajes del juego (recordamos que esto es una aventura gráfica, por tanto vamos a tener texto a tutiplén), nos iremos enterando de la rica historia de Loom. Una historia muy interesante que termina con un final, vamos a decir, un tanto abierto. Esto es porque Brian Moriarty, su creador, pensó en Loom como una trilogía que sería algo así como La Trilogía de los Grandes Gremios.
La idea de Moriarty es que, después de Loom, viniesen Forge y The Fold. Todo esto desembocaría en una estupenda batalla que podría terminar con el universo. Sin embargo, el sueño de Moriarty se vio truncado. Pese a que Loom disfrutó de buenas críticas, en realidad, las ventas no acompañaron lo suficiente, por lo que LucasFilm Games canceló esta secuelas. No obstante, existe por ahí un proyecto no oficial que quiere continuar el legado de esta estupenda aventura gráfica.

Vamos con el análisis técnico del juego. A nivel gráfico, Loom es precioso. El buen hacer de esta gente en la época dorada de la aventuras gráficas se nota, y en 1990 Loom ya iba destacando, acercándose a lo que nos ofrecería el siguiente juego de la compañía: The Secret of Monkey Island. Hay escenarios que parecen sacados de un cuento, otros de las peores pesadillas, pero en todos hay un mimo increíble. Al igual que sus personajes, que destacan en las conversaciones, cuando los vemos con todo lujo de detalles.
Las versiones originales del juego, básicamente las de PC, Amiga y Atari ST, están realizadas con gráficos a 16 colores. Con el tiempo, sistemas como el PC o el FM Towns, se beneficiaron de versiones con gráficos a 256 colores, lo que le da una profundidad mucho mayor. Aún así, hay quién prefiere los originales con sus 16 colores (o cuatro colores para la versión de PC en CGA), y es que no hay nada como el encanto de lo original.

En cuanto al sonido, aquí también hay tela que cortar. Los efectos no son nada del otro mundo, pero la música es otra historia. Hay partituras originales, como el tema principal del juego, pero durante la aventura suenan piezas de la famosa obra El Lago de los Cisnes del ruso Chaikovski. No suenan mal en general, incluso en Atari ST tiene cierto encanto, pero la palma, como es de esperar, se la llevan las versiones en CD-ROM del juego.
Sobre esto último, las partituras de estas versiones en CD, para PC, FM Towns y PC Engine CD, son una verdadera maravilla. No son orquestales, son MIDI, pero MIDI de calidad. Se realizó con el famoso sistema Roland MT-32, que durante mucho tiempo fue el sueño húmedo de los aficionados a este tipo de formatos en PC. ¡Ah! Por supuesto, y al menos en la versión para PC, los diálogos están doblados al inglés.

Al margen del apartado gráfico y del soporte que juguéis, Loom es una verdadera maravilla. Es una de esas obras atemporales que perduran en nuestra mente de jugadores viejunos. Además, Loom ha tenido numerosos guiños en otras aventuras de la compañía, como el famoso «Soy Bobbin, ¿eres mi madre» que aparece en The Secret of Monkey Island.
Lo dicho. Estamos ante una aventura gráfica básica. Quien no haya jugado a Loom en el pasado no sabemos a qué está esperando. Dudamos mucho de que exista un amante del género que no haya probado este juego, pero si es el caso, no sabemos a qué estáis esperando. Lo vais a disfrutar mucho. Palabra.