La verdad, no pensaba escribir nada sobre las últimas noticias del sector. Como cada vez que lo pienso me siento más y más cabreado, he decidido hacer un artículo al respecto y así expresar un poco esta frustración.
Como sabéis, la actualidad en el mundo del videojuego cada vez está más complicada. La crisis de componentes, especialmente memoria RAM y discos SSD, es cada vez peor, encareciendo el precio de ordenadores y consolas. Esto, supuestamente, es el motivo por el cual PlayStation 5, Xbox Series o Steam Deck (incluso Switch 2) hayan subido de precio.
Lo más curioso es el caso de la Steam Machine, que básicamente es como un ordenador de sobremesa, algo desfasado en cuanto a especificaciones, que se vende por más de 1000€ en su versión más básica, y encima sin mando. Y lo peor de todo, es que en países como Japón se agota en tres horas. Incomprensible.

Luego vino el tema de GTA VI, el juego más esperado de esta generación. Sí, al final no cuesta los temidos 100€, existiendo una versión básica que cuesta los cada vez más normales 80€. Pero, ojo, esto tiene trampa, ya que la versión más cara, la que sí vale 100€, te da acceso a edificios y a misiones que en la versión básica no están disponibles. Vamos, una guarrada por parte de Rockstar, lo que confirma que, pese a todo, GTA VI sí que cuesta 100€.
Pero, ojo, eso no es lo peor. Lo peor es que el juego no va a salir en disco. Sí saldrá en un formato físico, por llamarlo de alguna manera, que no es más que la caja para PlayStation 5 y Xbox Series con un código de descarga. Y esto, sinceramente, ya hacía intuir que algo raro estaba pasando. Y sí, sí, muchas quejas, pero luego el juego se venderá como pan caliente, ya lo veréis.
No obstante, lo peor estaba por llegar. El día 1 de julio y para sorpresa de todo el mundo, Sony anuncia que en enero de 2028 cesará la producción de discos para PlayStation y a partir de ese momento todos los juegos saldrán únicamente en formato digital. Esto, en mi opinión, es sin duda la mayor traición que ha realizado una empresa de videojuegos a sus usuarios.

Vale, sabíamos que este día iba a llegar, pues las ventas de juegos digitales son cada vez mayores respecto a los discos físicos. Aún así, esto hay que cogerlo un poco con pinzas porque, según Sony, se vende más del 80% de sus juegos en formato digital. Y digo que hay que cogerlo con pinzas porque hay varios factores a tener en cuenta y que, a buen seguro, están incluidos en este 80%:
- Los DLCs son puramente digitales, si quieres expandir tu juego no queda más remedio que pasar por lo digital.
- Los parches y actualizaciones.
- Los títulos «free-to-play» como Fornite y similares, que, sorpresa, también son digitales.
- Por supuesto, las suscripciones a PlayStation Plus.
Y seguro que me dejo algún detalle digital extra en el tintero.
Claro está, Sony ha argumentado que esta decisión es puramente económica. Así, si se queda con su tienducho digital, puede poner los precios que le dé la gana y monopolizar el mercado de sus juegos. Vamos, un plan sin fisuras. ¿Y qué pasa con el amante de los juegos físicos? O se adapta, o manda a tomar viento a PlayStation, así de sencillo.

Muchos diréis, claro, en PC hace mucho tiempo que todo es digital. Sí, pero en PC existe un mercado, con webs como Instant Gaming o Eneba que te venden códigos de Steam a diferentes precios. Además, hay tiendas alternativas como GOG que, además de vender tanto juegos antiguos como actuales, te vende productos digitales tangibles que puedes copiar en discos o hacer lo que quieras. En este aspecto y dadas las circunstancias, los usuarios de PC estamos más o menos tranquilos.
El problema con Sony, como decimos, es que solo existe una única tienda digital en la que pueden hacer con los precios lo que quieran. Si se pierde la licencia de un juego o Sony decide retirarlo, no hay ningún problema, desaparece y listo. Sí, Steam también hace eso, pero Steam tiene una clausula en la que le pide a la editora que te siga permitiendo descargar el juego aunque ya no figure a la venta en la tienda.
Pasemos a ver cuáles serían las consecuencias de esta decisión:
- Evidentemente, si no le estás dando una alternativa al usuario, hablaríamos de monopolio por parte de Sony.
- Las tiendas, como la cadena Game, dejarían de vender juegos físicos, lo que quiere decir que la amplia mayoría de su negocio se iría al garete.
- Lo mismo ocurriría con el mercado de segunda mano, estaría limitado a los lanzamientos que se hubiesen producido antes de 2028. Esto es algo que, con el tiempo, acabaría desapareciendo. ¡Ah! Y lo de prestarle el juego a algún amiguete se acabó, algo de lo que se cachondeaba mucho Sony hace algunos años.
- Esto ya sería suponer mucho puesto que no soy ningún experto en la materia. Creo que si el formato físico deja de producirse, la especulación podría aumentar, ya que no habría suficientes copias de algún lanzamiento en concreto. Aún así, Sony ha dicho que seguirá dando soporte físico a los juegos lanzados antes de 2028, pero, eso está por ver.
- Se perderían bonitas sensaciones, como cuando te hacen un regalo y por el tamaño ya sabes que es un videojuego y la ilusión que se siente en ese momento es indescriptible.

He sido siempre usuario de PC, pero en cuanto a consolas siempre me he quedado con Nintendo en las portátiles y con Sony en las sobremesa. Poseo PlayStation 2, PlayStation 3 y PlayStation 5, las otras dos que me faltan no las he tenido por diversos motivos que no vienen al caso, pero me gusta comprar juegos físicos para estas consolas. De hecho, el fin de semana anterior compré tres juegos para PlayStation 3 (Sega Rally, Viking: Battle for Asgard y Prototype).
Y seguiré comprando juegos para PlayStation mientras pueda, de esto no tengo ninguna duda. Pero tampoco tengo dudas sobre la futura PlayStation 6, que está claro que será digital y que seguramente salga a la venta a finales de 2027, tendrá un precio desorbitado y, como habréis supuesto, Sony ha perdido un cliente. Seguiré con mi PC y, bueno, con Nintendo, ya veremos.
Evidentemente, esta noticia ha montado un revuelo monumental en la comunidad. Hay muchos comentarios negativos en redes sociales, Sony evita hablar de tema y se ha montado una campaña en Change.org. Pero, ¿sabéis una cosa? Me temo que todo esto dará igual porque Sony va a hacer lo que quiera igualmente. Se enfrentará a multas, al odio de los usuarios, pero es igual. Muchos de los que se quejan ahora pasarán por caja y tragarán con lo que sea. De eso estoy completamente seguro.
Esta situación, que se puede calificar claramente de grotesca, debería ser aprovechada por otras compañías como, por ejemplo, Microsoft. Sin embargo, la compañía responsable de Xbox tiene ya bastantes problemas en su seno, como el despido de 3200 empleados que va a realizar sin pestañear. En lugar de sacar tajada de la decisión de Sony y ponerse a editar más juegos en formato físico, Microsoft prefiere mandar parte de su talento a la calle porque esos señores encorbatados, que no tienen ni idea de videojuegos, así lo desean.

¿Y Nintendo? Switch 2 se vende y siguen sacando juegos en formato físico al margen de las infames «key cards», pero vamos, que se tienen que estar partiendo de risa al ver a Sony ejercer de tirano y a Microsoft despidiendo a gente sin parar.
Siempre se ha hablado de la crisis del videojuego de 1983, aquella que provocó Atari con el lanzamiento del terrible E.T. The Extra-Terrestrial para Atari 2600. Tened por seguro que algún día se hablará de la crisis del videojuego de 2027, o de 2028, o de 2029. No sabemos en qué año será, pero estoy seguro que sí será, y no tardando.
Y bueno, la verdad es que hay muchísimo para rascar. La actualidad del videojuego está de pena, y todo por culpa de tipos trajeados que no piensan en el usuario final, como aquel elemento de Electronic Arts que quería cobrar por cada recarga en Battlefield. De Ubisoft mejor ni hablamos.
Perdonadme por este tocho, pero había que desahogarse de alguna forma. Los tiempos que estamos viviendo son malos, muy malos, y el mundo del videojuego no es ajeno a ello. Para próximos artículos seguiremos dándole al videojuego clásico (y algún que otro cómic, clásico, también), palabra.
Para una persona como yo, que en casa tiene una dreamcast, una psp (a la que he jugado principalmente emuladores) una wii pirateada y un pc, con el que suelo jugar ya desde su compra, a juegos de una o dos generaciones antes. Toda esta polemica le debería dar igual.
Pero no me da igual porque no es algo que sólo afecte a los videojuegos. Es una situacion de capitalismo terminal, necrocapitalismo o como quieran llamarlo. En la que las proovedores de productos y servicios pretenden sacarnos hasta la última gota de sangre, y además no les importa que mañana ya no haya, porque lo único importante es forrarse hoy.
Hoy casi todo es más caro y peor, las casas, coches, el cine a 14 euros, la comida, los libros a 24 euros los precios «dinámicos». Y parte de la culpa es nuestra por transigir con todo ello. Acerca del tema «no disco» de GTA VI, leí un tocho de media hora en la página Level Up, que para argumentar metía hasta a filosofos posestructuralistas. La cuestión es que el tipo decía al final que a lo mejor sí que se compraba el juego.
Y veremos, porque la gente está muy motivada con volver a la pirateria como protesta, pero ya veremos si cuando a la industria cultural les toquen los eggs no presionan para cambiar las leyes.