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El cachivacheHardware

ACTIVATOR, EN MOVIMIENTO

Seguro que todos conocéis el Kinect de Microsoft y su Xbox, ¿verdad? Un cacharrete que mediante unos sensores y unas cámaras detecta nuestros movimientos para poder utilizarlos en algunos juegos. ¿Sabíais que Sega ya lo intentó en los 90 con algo parecido? Efectivamente, vamos a hablar del Activator, un octágono con sensores de movimiento especialmente indicado para los juegos de lucha de la Mega Drive. Hasta aquí todo bien, salvo porque Activator es uno de los cacharros más bizarros que se han podido ver a lo largo de la historia de los videojuegos.

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Este hexágono tan curioso es el Activator (Gamer.ru)

Otro día hablaremos de Sega y de la cruenta batalla que estableció con Nintendo durante la guerra de los 16bit. En esta etapa de la compañía japonesa surgieron multitud de aparatos raros que nos enseñaban cómo Sega prácticamente luchaba a la desesperada por ganar la puja, y por supuesto Activator es uno de los más raros y también uno de los mayores despropósitos de la industria videojueguil.

El concepto parece fácil a simple vista. Enchufamos este chisme en nuestra Mega Drive y nos metemos dentro de él para ponernos a dar saltos, puñetazos y patadas como locos, emulando a nuestros luchadores favoritos de juegos como Mortal Kombat, Street Fighter, Eternal Champions o Streets of Rage (si bien también se podía utilizar en otros juegos). Todo parece en principio muy chulo y muy vanguardista, excepto por el “pequeño” incoveniente de que el cacharro en cuestión funciona como el culo. ¿Estamos seguros de que Sega pensó que era más fácil jugar a estos juegos con Activator que con un pad de control normal? La verdad es que no, y no sé a qué lumbrera de la compañía se le ocurrió este engendro tecnológico.

Activator funcionaba mediante una serie de luces proyectadas que nosotros debíamos tapar para poder llevar a cabo cualquier acción, por lo tanto cada esquina del octógono representaba a uno de los botones del mando tradicional. La gracia venía cuando el jugador veía en el manual las restricciones que ofrecía Activator. Para empezar no se puede utilizar en el exterior, se debe usar con muy poca luz para que los sensores no fallen y demás condiciones raras que prácticamente nos indicaban que lo mejor era meternos en un garaje oscuro y completamente vacío para no entorpecer la experiencia de juego. Y por si fuera poco los techos podían presentar impedimentos a la hora de jugar, por lo que es casi recomendable construir una habitación extra para tu casa que cumpla las condiciones de uso del Activator. Además es necesario calibrarlo antes de jugar, algo necesario que puede llegar a resultar una pesadilla.

Como era de esperar, este despropósito no fue bien aceptado por los jugadores y Activator resultó ser un verdadero fracaso. Sólo salió a la venta en Estados Unidos y posteriormente lo hizo en Brasil bajo la batuta de TecToy, ya que Sega era muy popular en ese país. Actualmente está considerado uno de los peores periféricos de la historia y fue retirado del mercado a los pocos meses de haberse puesto a la venta. De verdad, una abobinación que aún así no deja de resultar curiosa.

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