De los tiempos del shareware surge Abuse, uno de los juegos de disparos más míticos para ordenadores. Vamos a hablar de una joya que introdujo un sistema de control muy innovador para la época, con una atmósfera única y ciertas similitudes con unos personajes de ciencia-ficción.
Abuse fue desarrollado por Crack dot Com, compañía que tiene este único título en su haber. Fue lanzado entre 1995 y 1996, no lo tenemos claro porque en algunos sitio pone una cosa y en otros otra. El PC fue la plataforma para la que salió inicialmente, con versiones posteriores para MAC, Amiga, Linux y otros sistemas más de nicho como el ordenador Acorn 32bit.
La versión para PC, que es la que nos ocupa, fue distribuida por la propia Crack dot Com, tanto en formato shareware como en versión completa. Para su lanzamiento, digamos, más oficial, Electronic Arts y Origin Systems se encargaron de la distribución tanto en Estados Unidos como en Europa. Bungie se encargó de las versiones para MAC.

La historia de Abuse nos habla de Nick Vrenna, y nos lleva a un «futuro» que tiene lugar en el año 2009. El bueno de Nick es encarcelado en una prisión de máxima seguridad por unos crímenes que no cometió. En dicha prisión se están llevando a cabo unos experimentos genéticos que guardan relación con una sustancia conocida como «abuse». Esta sustancia convierte a quién la toma en una criatura monstruosa.
El resto ya os lo podéis imaginar. Hay un motín en la prisión, todo bicho viviente se escapa y Nick Vrenna, que por algún motivo es inmune a esa sustancia, tiene que escapar de allí a base de tiros. Y, claro está, deberá evitar que esta plaga de monstruos carcelarios se extienda fuera de la prisión. Vamos, que aquí el argumento es lo de menos.
Puestos en contexto, lo primero que llama la atención en Abuse son los diseños de sus personajes. El señor Nick guarda parecido con cierto «depredador» del cine. Mientras, las criaturas enemigas, se parecen también a unos xenomorfos muy simpáticos que conocemos. Os suena, ¿verdad? Pues estas cosas pasaban en los 90 y no pasaba nada, simplemente eran inspiraciones y la sangre no solía llegar al río.

Pese a la poca originalidad que se gasta Abuse en ciertos diseños, lo cierto es que el juego destaca en muchos aspectos. Para empezar, su ambientación está muy lograda, con escenarios laberínticos de la prisión que le dan un toque misterioso y muy de ciencia-ficción. Eso sí, como podéis suponer, en este apartado tampoco estamos ante un prodigio de la variedad.
Lo bueno viene cuando tomamos el control del personaje y vemos la forma de manejarlo. Aunque ciertos juegos anteriores ya usaban un sistema de control que mezclaba teclado y ratón, lo de Abuse es otra cosa. Por primera vez usamos el teclado para mover al personaje y el ratón para mover el punto de mira al que disparamos, algo que hoy está a la orden del día, especialmente en los FPS.
Este sistema de control fue muy novedoso para la época y no estuvo exento de críticas. Por supuesto, el asunto terminó gustando y este sistema de control fue volviéndose la norma en los juegos para ordenadores.
Siendo sinceros, la gente de Crack dot Com acertó de pleno al incluir este tipo de control en el juego. Con ello se consigue tener muchísima más precisión a la hora de disparar. Además, así tenemos un mejor control para cambiar de arma, saltar o esquivar fuego enemigo. Creemos que no hace falta decir mucho más sobre esto ya que, como decimos, este sistema de control está ya hoy más que superado.

El desarrollo de los niveles de Abuse es ciertamente lineal, aunque con matices. Para poder avanzar hay que pulsar interruptores que nos permiten acceder a otros puntos del mapa. Librarnos de ciertos enemigos será clave para desbloquear accesos. También contamos con puntos de guardado diseminados por el mapa, no podemos guardar la partida alegremente.
Hay ascensores, rampas, plataformas y auténticos enjambres de enemigos que nos pondrán las cosas difíciles. Y todo esto tiene lugar a los largo de unos 17 niveles en los que prima la acción sin tregua. Dispararemos mucho, y también moriremos, pues Abuse, aunque no es un juego infernal, tiene una dificultad que va en aumento a medida que avanzamos y nos pone en algunas situaciones peliagudas. Por cierto, tenemos cuatro niveles de dificultad para escoger.
Como decimos, la mayor parte de los enemigos están muy inspirados en los xenomofos de la saga de películas Alien, y los hay de diferentes tipos. En función del color que tengan serán más o menos duros de eliminar, siendo algunos verdaderas esponjas de balas. Otros elementos a los que tenemos que hacer frente son robots de combate, máquinas que disparan y alguna que otra cosa voladora.
Tenemos un armamento más que decente para hacer frente a esto. Por defecto, disparamos un láser, pero iremos recogiendo otro tipo de munición para armas como bazucas, granadas, misiles o lanzallamas con un buen poder destructivo. Por otra parte, nuestro héroe va equipado con un traje especial que le permite obtener ciertas ventajas.

Inicialmente ya somos bastante rápidos y damos buenos saltos, pero podemos obtener otras habilidades que nos volverán mucho más peligrosos. Si cogemos ciertos objetos, correremos más rápido, nos volveremos invencibles e, incluso, podremos volar. Vamos, que estamos más que preparados para llevar esta misión a muy buen puerto.
Vamos al apartado técnico. Abuse está hecho con una mezcla de sprites y diseños prerrenderizados. Como hemos señalado antes, su ambientación destaca muchísimo, con ese toque oscuro y tenebroso que le sienta muy bien. Sin embargo, a veces da la sensación de que los escenarios se repiten, pero es normal, estamos en una prisión y es lo que hay.
El protagonista se mueve estupendamente, con unas animaciones muy fluidas, al igual que los enemigos, que son rápidos y letales. Pese a que en muchas ocasiones hay muchísimos elementos en pantalla, el juego ni se inmuta y la jugabilidad permanece intacta, al menos en la versión para PC.

Las primeras versiones de Abuse no tenían música, todo se limitaba a los estupendos efectos de sonido. Algunos están algo reciclados de otros juegos, como las explosiones o el sonido al abrir las puertas automáticas, pero el conjunto brilla, especialmente gracias a los gritos de los enemigos, que son aterradores en algunos casos.
En lanzamientos posteriores sí que se incluyó música de nada más y nada menos que de Bobby Prince, o lo que es lo mismo, el hombre que hizo la música de juegos tan míticos como DOOM o Duke Nukem 3D. Claro está, la banda sonora está en formato MIDI, como mandaban los cánones por aquella época en PC. Hubiera estado bien aprovechar el formato CD-ROM para incluir la música en pistas con calidad CD, pero con una buena tarjeta de sonido se obtenían muy buenos resultados en este aspecto.
Gracias a su, entonces, innovador sistema de control, la jugabilidad de Abuse es deliciosa. Pensad que sois un jugador novato en aquella época y es la primera vez que veis algo así. Es de recibo que este tipo de control cueste un poco al principio, pero estamos completamente seguros de que, para muchos, fue amor a primera vista. Para nosotros sí que lo fue.

A este maravilloso sistema de control le vamos a sumar ciertas situaciones que podemos vivir en Abuse. Por ejemplo, si vamos «tranquilamente» por un pasillo, es posible que de arriba nos caiga un buen grueso de enemigos con su característico chirrido. Entonces éramos más impresionables que ahora, y algo así nos podría hacer dar un bote en la silla. Y es que la ambientación que Abuse logra en algunos puntos es para quitarse el sombrero.
Abuse se quedó en ordenadores. Sí que estuvo sobre la mesa la posibilidad de hacer unos ports para las consolas PlayStation y Saturn, de hecho ya se había tenido en consideración a la desarrolladora Reflex Entertainment para llevarlos a cabo. El problema, por lo que hemos podido ver, fue que Sony no quería ports directos de juegos de PC en 2D para su flamante PlayStation, no sabemos el porqué. Al cancelar el port para PlayStation, automáticamente se canceló el de Saturn y se desechó la idea, lo cual fue una lástima.
Sin duda alguna estamos ante uno de los títulos más icónicos del género de acción para ordenadores. Abuse es hoy en día considerado un juego de culto con una buena legión de seguidores que, poco a poco, se ha ido mejorando con nuevas versiones. Para nosotros, el original que disfrutamos en su día ya era muy bueno, y volviendo hoy de nuevo a él, sigue resultando tan fresco como el primer día. Un aplauso para esta joya que destacó por su innovación jugable y por lo divertido de su propuesta.