¿Qué significa preservar? Según la RAE, preservar es proteger, resguardar anticipadamente a alguien o algo de algún daño o peligro. Y eso es precisamente lo que estamos haciendo cuando hablamos de la preservación de los videojuegos. Lo que hacemos es protegerlos de estos tiempos tan convulsos que estamos viviendo.
Sí, lo digital ha llegado para quedarse y se está imponiendo cada vez más. Plataformas de videojuegos como Steam o Epic, o las propias plataformas de venta digital de las consolas de Sony, Microsoft y Nintendo, son cada vez más populares. Sus agresivas ofertas van ganando más adeptos, especialmente en el mundo del PC, un mundo cada vez más digital y más alejado de las ediciones físicas.
Al margen del más y más escaso formato físico nos preguntamos: ¿se puede preservar un videojuego de una forma digital? La respuesta es sí. Y el mayor y mejor ejemplo en este tema es GOG (Good Old Games), la plataforma digital de los creadores de The Witcher o Cyberpunk 2077.
En cierto modo, el papel de GOG sobre la preservación del videojuego consiste en adquirir los derechos de determinados títulos y ponerlos a la venta en su tienda digital. De esta forma lo que se busca es que todo el mundo pueda tener acceso a videojuegos (para PC, mayoritariamente) que, de otra manera, la única forma de jugarlos es teniendo las ediciones físicas que salieron en su momento.

Pero GOG no solo ofrece preservación. GOG nos vende software digital de calidad, nos ofrece la posibilidad de compra real de un videojuego. Con esto queremos decir que somos los verdaderos dueños de todo lo que compramos en GOG, ya que. la plataforma nos ofrece la posibilidad de descargarnos los ficheros del juego. Así, podemos almacenarlos en nuestros discos duros o copiarlos a otros soportes como discos ópticos u otras unidades de datos externas.
La verdad es que esto está genial. Por un lado se preserva el videojuego en cuestión y por otro eres el dueño de lo que compras. El problema pasa porque GOG adquiere los derechos de explotación de ciertos videojuegos, en cambio, otros muchos otros (muchísimos) se quedan en el limbo.
¿Y qué ocurre en este caso? Volvemos al caso en el que si no tenemos el juego original en físico que salió en su momento no lo podemos jugar. Y ahí es donde entran en escena otras webs como Clásicos Básicos o Abandon Socios. Se trata de sitios web gestionados por una comunidad en los que se va subiendo poco a poco ciertos juegos clásicos que no están disponibles de ninguna otra manera. Vamos, lo que normalmente llamamos abandonware.

¿Es piratería? Si nos vamos al más estricto significado de la palabra, sí, hablamos de piratería. Pero, pensadlo por un momento, al margen del coleccionismo de videojuegos físicos, ¿es ético y lícito pagar cientos (o miles, según el caso) de euros por lanzamiento de hace más de 20 años? No voy a responder a eso, no me considero coleccionista y no quiero entrar ahí, cada uno puede hacer con su dinero lo que le apetezca.
Lo que sí os voy a poner es un ejemplo bastante tonto. Como ya he comentado en algún que otro artículo, soy muy fan del manga/anime Saint Seiya. El último juego sobre la obra de Masami Kurumada fue Saint Seiya: Soldiers’ Soul (Los Caballeros del Zodiaco: Alma de Soldados en Latinoamérica). Este juego fue lanzado en 2015 para PlayStation 3, PlayStation 4 y PC y, como es habitual en este tipo de juegos, su lanzamiento corrió a cargo de Bandai Namco.
No recuerdo por cuánto salió a la venta, pero seguro que fueron los 60 o 70 euros de rigor que se pagaban entonces por cada lanzamiento nuevo. Desgraciadamente no pude hacerme con él en su momento, de modo que esperé un tiempo (mucho tiempo, la verdad). Tonto de mí, no lo compré cuando estaba a 7€ en Steam, más que nada por querer hacerme con una edición física para PlayStation 3. Y ahora es cuando viene el problema.

Como supondréis, la tirada de este tipo de juegos ambientados en animes es bastante limitada. Cuando te quieres dar cuenta, las pocas unidades que se ponen a la venta en tiendas como Game desaparecen rápidamente, por lo que comprarlo nuevo, a veces, es misión imposible. Así que abandoné es idea y fui a por la opción de Steam.
Unos años después de su lanzamiento, Bandai Namco perdió la licencia de Saint Seiya y no la renovó. Esto provocó que Saint Seiya: Soldiers’ Soul fuera retirado de la tienda digital de Valve. Si lo tenías comprado, no hay problema, puedes seguir disfrutándolo, pero la opción de compra para nuevos usuarios dejó de estar disponible.
Y cuando esta opción desaparece solo te queda comprarlo en físico. Pero ya es tarde, muy tarde. La versión de PlayStation 3 todavía es asequible, pudiéndose adquirir en muy pocos sitios por unos 40€. En cambio, si quieres optar por la versión de PlayStation 4, he visto que llegan a pedir hasta 95€. Sí, 95€ en tiendas como CeX. No sé, corregidme si me equivoco, pero este tipo de precios me parecen una práctica abusiva, especulativa e, incluso, usurera. Y eso que son «solo» 95€, si llega a ser más ni os cuento.
No hablamos de una edición especial o de un juego precintado y en perfecto estado. Estamos hablando de una edición «baratera» pelada con la típica caja de PlayStation 3 o PlayStation 4, nada más.

Aquí es cuando entran en escena ciertas webs de dudosa procedencia donde puedes descargarte la versión de PC de este videojuego sin ningún problema. Por supuesto, lo de Steam también es aplicable a la tienda online de PlayStation, que tampoco ofrece la posibilidad de descargarlo de forma digital. Y eso que te venden que lo digital nunca se agota, menos mal.
Pero lo que venimos a decir hoy es que, gracias a la labor de webs como GOG y a las comunidades de Clásicos Básicos o Abandon Socios podemos disfrutar de esos clásicos sin tener que pagar un «pastizal» por ellos. GOG ofrece precios justos y la posibilidad de grabar nuestro juego en otros soportes. Y si en GOG no está lo que buscamos, no nos quedará más remedio que acudir a estas comunidades que ya he mencionado.
Entiendo que la preservación del videojuego es una tarea titánica y si no hay voluntad no hay nada que hacer. Pero bueno, esto es lo que tenemos hoy en día y entiendo perfectamente que muchos consideremos obtener ciertos juegos por otra vías. Al fin y al cabo, muchas compañías de videojuegos, debido a su mala praxis, de cierta manera, nos obliga a recurrir a estas alternativas. ¿No os parece?
Para otro día hablaremos de la emulación, las consolas chinas y demás, que también tiene tela que cortar.