Hace un par de semanas saltó la noticia que que Sam Raimi, un famoso director de cine estadounidense, buscaba la manera de realizar un reboot de Darkman, una de sus películas más recordadas. En Pixelmaniacos queremos hablar de esta cinta y, de paso, echar un ojo a los juegos que salieron en su momento.
La película
Peyton Westlake es un científico inmerso en el desarrollo de una especie de piel sintética con la que ayudar a gente que sufre graves quemaduras. Sin embargo, no consigue dar con la tecla y la piel se termina desintegrando después de 100 minutos. Cuando parece que lo ha conseguido, unos matones aparece en su laboratorio y le exigen una documentación de la que él no tiene ni idea.
Durante el forcejeo, los matones echan ácido a la cara del pobre Payton y acaba desfigurado y su laboratorio es destruido por una explosión. Payton sobrevive y descubre que la piel sintética que está fabricando tiene la habilidad de replicar el aspecto de cualquier otra persona durante 100 minutos. Esto le ayuda a tramar una merecida venganza.

Esto es Darkman, una película de acción y suspense dirigida por Sam Raimi y protagonizada, entre otros, por Liam Neeson como el Doctor Payton Westlake o su alter ego Darkman. Fue estrenada en 1990 y tuvo una acogida bastante notable, cosechando una buena crítica que la ha llevado hoy en día a considerarse una película de culto dentro del género.
Un par der secuelas, Darkman II: El Regreso de Durant, de 1995, y Darkman III: Muere, Darkman, Muere, de 1996, protagonizadas por Arnold Vosloo y con otro director al frente, cerraron una trilogía completamente innecesaria. Por nuestra parte, es una película que os recomendamos sin dudarlo.
Los juegos
La licencia de Darkman fue adquirida por la desarrolladora que más «pelijuegos» hizo durante los años 90: Ocean Software. Esta empresa británica, lanzó juegos tanto para ordenadores como para consolas, entre 1991 y 1992, encontrándonos cuatro tipos de juegos con un poco de todo.
Comenzamos por Darkman para Amiga y Atari ST, de 1991. Se trata de un juego que mezcla diferentes géneros como el beat ‘em up o las plataformas, pasando por el shoot ‘em up. Es un juego que quiere seguir los acontecimientos de la cinta, claro está, a su manera, y de una forma un tanto, digamos, atropellada.

Para empezar, el juego nos muestra una fase tipo shoot ‘em up en la que debemos disparar a un enemigo que se mueve por unas ventanas. Si conseguimos darle un número determinado de veces, nuestro personaje adoptará la forma de ese enemigo durante un tiempo y las cosas serán más fáciles. Si no lo logramos, nos moveremos como Darkman y los enemigos irán a por nosotros sin miramientos.
Después, arrancarán fases de beat ‘em up que se combinan con algún que otro momento de plataformas. El control puede darnos algún que otro problema puesto que solo tenemos un botón/tecla para atacar. Los saltos hay que hacerlos con el cursor hacia arriba y no es todo lo preciso que nos gustaría.

Por otra parte, este Darkman para Amiga y Atari ST no se mueve mal. Tiene un ritmo de juego rápido y en algunos momentos podemos llegar a disfrutarlo, pero a nivel técnico es bastante feo y no aporta nada. A ver, no es horrible. Como decimos, se puede llegar a disfrutar, pero tiene bastantes carencias y no hace honor a la peli en la que se basa. Una pena.
Lo siguiente que vemos son las versiones para Commodore 64, Amstrad CPC y ZX Spectrum, también de 1991, pero están realizadas por Twilight, siendo de parte de Ocean la labor de publisher. Se trata de juegos similares al de sus contrapartidas de 16bit, pero hay algunas diferencias en el desarrollo.

Sí, este Darkman es otra mezcla de géneros, con el beat ‘em up como protagonista. A diferencia de las versiones para Amiga y Atari ST, en ordenadores de 8bit solo nos movemos por un único plano de scroll al más puro estilo de juegos como Vigilante. Después, las fases de plataformas, nos recuerdan a los juegos de RoboCop y Batman que Ocean también realizó para estos sistemas, así que no están mal.
Destacamos la versión para Commodore 64, la más disfrutable de esta tanda, y posiblemente el mejor juego de Darkman que podemos encontrar. Por otro lado, las conversiones de Amstrad CPC y ZX Spectrum cuentan con un desarrollo similar, pero tienen un scroll lento y la respuesta de los movimientos del personaje es bastante mala, así que para pasar un buen rato nos quedamos con la de Commodore 64.
Vamos con las consolas. Las elegidas por Ocean para adaptar el juego, como casi siempre, fueron consolas de Nintendo. Painting by Numbers se encargó del cartucho para Nintendo NES, que fue lanzado al mercado también en 1991. Esta vez, el juego se centra más en el género de las plataformas, pero también cuenta con algunos momentos de tiroteo.

Darkman para Nintendo NES, en su control, nos recuerda mucho a aquel RoboCop 2 también para esta consola, pero bastante peor. Esto quiere decir que, por alguna extraña razón, nuestro personaje patina, lo que provoca graves deficiencias en la jugabilidad. Esto hace que, especialmente, los saltos, sean un absoluto dolor de muelas, patinando sin motivo hacia una muerte segura cayéndonos al vacío por las plataformas de los niveles.
A nivel técnico no está mal pero tampoco es la bomba. El problema, como decimos, reside en una jugabilidad inexplicablemente difícil, lastrada por unas mecánicas que no tienen sentido y no son nada divertidas. Y es una lástima porque este Darkman podría haber sido un producto mucho mejor, y más teniendo en cuenta la película en la que se basa.

Por último, está la versión para Game Boy. Esta fue algo más tardía porque se lanzó en 1992, pero fue la propia Ocean la que se encargó. Este cartucho para la portátil de Nintendo va un poco a caballo entre versiones para ordenadores, es decir, que el beat ‘em up con algo de plataformeo lo empapa todo.
Así a priori no está nada mal. Cuenta con sprites de un tamaño generoso y un desarrollo que recuerda al de los Double Dragon para esta consola. Hay escenas bastante bien realizadas que intentan sumergirnos en el argumento del juego, por lo que a nivel técnico no le ponemos una pega. Si acaso, el ritmo es algo lento, pero la respuesta es buena, por lo que Ocean logra, al menos, un producto decente que se salva de la quema.