Ya estábamos tardando en hablar de uno de los juegos más míticos que existieron en PC, especialmente por su planteamiento. Se trata de Cobra Mission: Panic in Cobra City, ese RPG erótico-festivo que, a buen seguro, recordará el mayoritario público masculino que pulula por esta web.
Pues bien, antes de meternos en faena, debemos señalar que este Cobra Mission: Panic in Cobra City es una adaptación de un juego japonés del mismo nombre que salió en 1991 para el desconocido ordenador PC-98. Este título fue creado por la empresa INOS, que solo tiene un único juego en su currículum.

El lanzamiento que disfrutamos en PC fue realizado por la desaparecida empresa estadounidense MegaTech, que lo lanzó en 1992 para estos ordenadores. Cabe destacar, y esto es muy importante, que, para tratarse de un juego de nicho, nos llegó, en parte, traducido al castellano. Esto es porque algunos menús, las acciones, objetos y descripciones de los combates están en inglés.
En Cobra Mission: Panic in Cobra City controlamos a JR (o como lo queramos llamar, ya que le podemos poner el nombre que nos dé la gana), un investigador privado que llega a la isla de Cobra. Allí, mientras se deleita espiando a unas muchachas de buen ver que toman el sol en pelota picada, es atacado por unos matones. Tras deshacerse de ellos, JR se reencuentra con Faythe Watson, su amiga de la infancia. Colaborando juntos, se meterán de lleno en una trama que gira en torno a la desaparición de varias chicas.
Como decimos, se trata de un RPG que cuenta con una especie de combates por turnos que, dentro de lo que cabe, son bastante originales. En la pantalla, que está dividida en tres partes, tenemos por un lado el desarrollo de la acción a la izquierda, que ocupa la mayor parte del área de juego. Ahí, tenemos una perspectiva aérea mientras nos desplazamos. Luego, durante los combates o las escenas, todo cambia, pasando a un pixel art más cuidado y detallado.

En la parte baja de la pantalla es donde aparecerán los textos y que, como todo buen juego de rol que se precie, son abundantes. Por último, en la parte derecha, encontramos estadísticas y las acciones a llevar a cabo durante los combates.
Y ya que hablamos de combates vamos a explicaros en qué consisten. No son combates por turnos a lo Final Fantasy o Dragon Quest, son mucho menos profundos y con algo más de acción. Al saltarnos el enemigo, representado, como decimos antes, con un pixel art bastante currado, cogemos el ratón y con el puntero vamos haciendo click en la parte del enemigo que mejor nos parezca.

Con esto, buscaremos el punto débil de nuestro adversario y descubriremos que podemos hacer más daño según la parte del cuerpo que ataquemos. Por otro lado, hay un medidor arriba, a la derecha, que representa el tiempo de reacción que tiene nuestro rival. Si la barra llega al final, el enemigo nos atacará, por lo que hay que tener mucho cuidado y ser rápidos. ¡Ah! Por supuesto, durante los combates, podemos usar ciertos objetos para reponer energía o cambiar de arma.
Un detalle curioso de los enemigos de Cobra Mission: Panic in Cobra City es que no se limitan únicamente a hacernos daño. Algunos pueden robarnos, bien quitándonos algo de dinero, o bien algún que otro objeto como nuestra arma favorita. Cuidado con esto último porque nos pueden hacer la puñeta de una forma muy sencilla.

El desarrollo general, como podréis suponer, será el de hablar con todo bicho viviente que encontremos en nuestro camino. Así, obtendremos valiosas pistas para llevar a cabo nuestra investigación en la que, la mayor parte del tiempo, nos acompañará la encantadora Faythe, aunque habrá momentos en los que JR irá solo. Con esto queremos señalar que contamos con dos personajes a los que podemos mejorar a medida que combatamos y obtengamos nuestro buen dinero.
Para ganar dinero, además de librar combates, podremos ejercer algunos trabajos como el de entregar paquetes, pizzas u ofrecernos como cobayas para algún experimento. Y más nos vale ganar «pasta gansa», con ella podremos mejorar nuestro arsenal y el de nuestra compi, así seremos los reyes del mambo.

Todo esto está muy bien, con su planteamiento de RPG y esas cosas, pero, ¿dónde está la parte erótica de Cobra Mission: Panic in Cobra City? A parte de ciertas escenas que aparecen durante el desarrollo, podemos tener citas con las chicas que vamos rescatando tras la misión correspondiente.
Estas citas, por supuesto, incluyen sexo con ellas. Y aquí tiene lugar una especie de mini juego en el que el objetivo será el de satisfacer a nuestra «waifu» favorita. Para ello tiraremos de caricias, besos o algunos objetos sexuales como vibradores y demás antes de pasar a la acción. Triunfar en estos juegos era el gran objetivo de de aquel «yo» adolescente con acné que gustaba de ver algún que otro pezón frente al CRT de su ya vetusto ordenador PC.
Una vez vistas las bondades de Cobra Mission: Panic in Cobra City, ¿qué tiene de malo? Su planteamiento es algo repetitivo. Básicamente consiste en buscar pistas, sacudir a matones, ganar algo de dinero para mejorar nuestro equipo y, una vez que ya tengamos todo, enfrentarnos al jefe de cada parte de Cobra City para rescatar a la damisela de turno. Luego, pasamos a otro área y volvemos a repetir la misma secuencia.

Además, el aspecto general, cuando nos movemos, es bastante pobre. Los gráficos son pixelados, con un aspecto infantil, poco detalle y una sensación de vacío constante. Las diferentes zonas de la ciudad son un copia y pega, repitiéndose muchos patrones. Eso sí, los gráficos de los combates y las escenas ya son otra cosa.
Aquí vemos un diseño típico de los mangas japoneses, con mucho detalle y personajes muy bien realizados que nos pueden enamorar a primera vista. Y todo con una resolución alta para la época, es decir, 640×480 píxeles que, con solo 16 colores, logran un resultado realmente vistoso. Otro punto a su favor es la variedad de enemigos que, por cierto, son de lo más zarrapastroso que hemos visto en un juego de este tipo.

El sonido no destaca para nada. Melodías MIDI sosas y simplonas se mezclan con unos efectos de sonido digitalizados que incluyen disparos, explosiones, gruñidos y gemidos varios. Pero vamos, que los efectos tampoco son para tirar cohetes, siendo uno de los apartados menos inspirados de este título.
Como decíamos antes, el desarrollo peca de ser repetitivo, pero es que, además, el control en las áreas de exploración no está ni siquiera pulido. Lo controlamos con las flechas de dirección del teclado, sí, pero el scroll es algo brusco y falta precisión. En los combates, el ratón no se comporta mal, pero nos parece que el movimiento del puntero es un poco más rápido de lo que nos gustaría.
Por otra parte, como buen juego para adultos que es, los diálogos están plagados de palabras malsonantes, referencias sexuales y algunas conversaciones y situaciones un tanto machistas y bizarras. Vamos, que el lanzamiento de un juego así hoy en día sería absolutamente impensable. Es un juego para adultos que busca provocar y, al menos en su época, lo conseguía.

Es de alabar el trabajo de MegaTech para traernos propuestas diferentes a los usuarios de PC de aquella época. Recibir un juego así era impensable, primero, por su carga erótica, y segundo, por el idioma, al ser originariamente de países como Japón. Gracias a ellos, recibimos algunos como este o Knights of Xentar traducidos al inglés e, incluso, al castellano. Así podíamos probar las mieles de este tipo de productos.
Sin ser un mal juego en absoluto, Cobra Mission: Panic in Cobra City peca de ser repetitivo y soso en algunos tramos. Incluso, hoy en día estaría mal visto. Sin embargo, nos regala algunas escenas «hentai» de lo más llamativas e interesantes que pocos juegos se atrevían a mostrarnos. Probadlo si no lo conocéis y nos contáis.