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DUKE NUKEM 3D PARA MEGA DRIVE O LO QUE PARECÍA IMPOSIBLE

El desconocido vuelve con uno de los shooters más importantes de todos los tiempos: el gran Duke Nukem 3D, un titulazo del que ya hemos hablado por aquí, pero ahora le dedicaremos un artículo a su más desconocida versión para Mega Drive. Nuevamente, nos haremos algunas preguntas sobre este extraño lanzamiento.

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¿De dónde sale esto?

Al igual que la versión de Street Fighter II para Master System, esta conversión del tremendo Duke Nukem 3D es propiedad de los brasileños Tectoy. Puesto que Master System lo petó en Brasil, Mega Drive tampoco se iba a quedar para atrás, así que Tectoy hizo algunos lanzamientos tardíos para esta consola y en 1998 vio la luz algo que a priori podría parecer imposible.

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¿Es el Duke Nukem 3D de toda la vida?

La verdad es que no. Se trata de una versión muy, muy recortada que tiene en cuenta las limitadas capacidades de la consola Mega Drive para llevar en sus entrañas un título de tal calibre. Por lo que vemos el juego se basa principalmente en el segundo capítulo del Duke Nukem 3D original, es decir, el que se desarrolla en una estación espacial.

Y digo yo, ¿qué tiene?

Un puñado de fases cuyo desarrollo consiste en eliminar a todo lo que se mueva, encontrar tarjetas de acceso y llegar a la salida de cada nivel. Eso sí, algunos de los ingredientes que hicieron grande al Duke Nukem 3D original están ahí. Prácticamente todas las armas hacen acto de presencia, incluyendo el potente cohete o los guantes lanza-bombas que destruyen todo lo que pillan. También están esos enemigos tan simpáticos como los cerdos de mala baba y traje de poli o algún que otro mamotreto alienígena de tamaño generoso y belleza singular.

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¿Es un placer para los sentidos?

Hay que reconocer que Tectoy hizo un buen trabajo adaptándolo, pero hay que reconocer que Mega Drive tiene juegos con un apartado gráfico mucho más espectacular. Los escenarios son muy vacíos y no hay texturas ni en el suelo ni en el techo, cosa que es bastante normal. Los enemigos están muy pixelados y sus movimientos son algo pobres. Además, la pantalla es algo más pequeña de lo habitual, aunque tiene el mismo panel de información (salud, armas y todo eso) que el juego de toda la vida.

Para los oídos la cosa pinta similar. Si bien las melodías son bastante pobres los efectos sonoros están logrados. Tenemos tiros, explosiones y voces digitalizadas sacadas directamente del original, teniendo en cuenta, claro está, las limitadas capacidades de Mega Drive para estas cosas.

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¿Se juega bien?

Pues bueno, usaremos los 6 botones del pad expandido de Mega Drive, que sirven para disparar, abrir puertas o interactuar, mostrar el mapa, cambiar de arma, utilizar objetos o activar el modo correr que, por cierto, correr, correr, lo que se dice correr, no corre mucho. Y es que lamentablemente hay que decir que esta versión de Duke Nukem 3D no va muy fina, con movimientos lentos y torpes que afectan a la jugabilidad, ya que el tiempo de respuesta no está tan bien como hubiera cabido esperar.

Todo esto dicho desde el cariño, por supuesto, ya que no me gustaría tirar por la borda el, por otra parte, tremendo trabajo de los chicos de Tectoy en adaptar un juego de este calibre a las tripas de una consola como Mega Drive. Así pues se deja jugar, pero no esperemos que sea el juego de PC que en su momento enamoró a miles de jugadores.

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Entonces, ¿me va a molar?

Que sí, que mola, pero en mi opinión se trata de un título que tiene más valor como cartucho de colección que como juego para pasar horas y horas pegados a la TV. Eso sí, debemos reconocer que se trata de una conversión muy valiente y curiosa que no dejaría a nadie indiferente.

Por último me gustaría recalcar que en 2015 una empresa llamada Piko lanzó una serie limitada de copias de este juego que se puede encontrar todavía por ahí. Si tienes mucho empeño en conseguir uno andan por ahí por unos 60 eurillos.

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